Año 2011: Qué debe esperar la Argentina?

Por Prof. José Luis Bianchi. El año que comenzamos a transitar se encuentra enmarcado por los conflictos sectoriales y a su vez con el aditivo de las elecciones generales nacionales, provinciales y municipales.
En esta realidad, la cuestión económica gira alrededor del tema inflacionario, el gobierno debe tratar de contener este problema cada vez más creciente, sin frenar el desarrollo de la economía. No es posible mantener por mucho tiempo una inflación anual del 25%, sin dañar seriamente la economía de un país, ya que esta situación genera graves perturbaciones financieras.
Es necesario dejar en claro que la inflación (“Entendida como el aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios”) en un índice bajo y controlado, es saludable para la economía de un país, mucho más aconsejable que el estancamiento de precios y mucho más que la deflación (“índice negativo de precios”). Ya que este movimiento de los precios sirve de incentivo al crecimiento económico y la inversión en el sector industrial. A diferencia de esto, el país viene experimentando en los últimos años un crecimiento desmedido de la inflación, nunca reconocido por el Gobierno Nacional, pero que toda la sociedad siente en su bolsillo. Con declaraciones desafortunadas, como la realizada recientemente por el ministro de Economía, Amado Boudou, en la que aconsejaba a la población a recorrer los supermercados con el carrito para buscar los precios bajos.
El origen de este problema no puede ser atribuido a un solo motivo, podemos nombrar varios como: la cuestión especulativa, dada por las grandes empresas formadoras de precios, siempre dispuestas a lograr mayores ingresos a través de la retención de su producción o prefiriendo la exportación en detrimento del mercado interno.
También se vive un cuello de botella por problemas estructurales como el costo de los fletes, insuficiencia en la producción y provisión de insumos como gas y/o electricidad y el alto costo de la mano de obra entre otros. Todos estos indefectiblemente tienden a generar una inflación enquistada y espiralada de la cual es muy difícil salir.
Otro tema que se debate desde hace unos meses y será el núcleo de la cuestión en este año, es la política salarial a aplicar para este período. La Presidente Cristina Fernández y sus ministros, han intentado lograr un acuerdo con los sindicatos y representantes del sector industrial entre otros, para fijar un aumento salarial que no exceda el 20-25% , pero no han tenido éxito hasta el momento, algunos sindicatos hablan de exigencias que rondarían el 40%. De lograrse esto, su incidencia sobre los costos primeramente y los precios luego, sería muy difícil de contener y generaría una marcada inflación. El ministro Tomada ha declarado que demandas superiores al 30% son fuera de lugar.
Otra cuestión a detallar es la política del Estado Nacional impulsada en los últimos años, incentivando el consumo doméstico a través de facilidades crediticias. Estas medidas son muy efectivas para generar un shock y movilizar el aparato industrial en el corto plazo. El problema se genera al incrementarse los niveles de producción, se llega a un cierto status en el cual la capacidad es de plena utilización de los equipos, instalaciones y personal, originando inflación ya que al empresario le saldrá cada vez más caro producir una mayor cantidad de bienes. El error radica en la no incentivación de la inversión empresarial en maquinarias y/o instalaciones, la creación de un Banco de Desarrollo es una de las grandes deudas de este Gobierno, en Brasil esta institución es el gran motor del crecimiento económico que está experimentando ese país. También es necesario incentivar el ingreso de divisas o capitales extranjeros que deseen invertir en la industria nacional, en el año 2010 las exportaciones crecieron un 20%, pero las importaciones lo hicieron en un 40%, lo que nos indica que una parte del crecimiento del consumo del país se fue al extranjero siendo ganancia de empresarios de otros países y creando empleos en otras naciones. La perspectiva para este año es que esta situación no se revierta, sino que se acentúe aún más.
Por otro lado, también debemos destacar otro elemento que matiza la realidad descripta, es la cuestión de la política monetaria, las medidas adoptadas por el Estado Nacional de inyectar dinero en forma permanente para mantener el nivel de consumo, es como tirar combustible al fuego y además es una situación viciosa, de la cual es muy difícil salir. Genera indefectiblemente inflación y depreciación de la moneda.Como ya hemos dicho en otras oportunidades, el país se encuentra transitando una situación destacada para desarrollarse y reposicionarse a nivel mundial, máxime con las recientes declaraciones de la flamante Presidente de Brasil, Dilma Rousseff, quien desea acentuar las políticas conjuntas con nuestro país, como socio estratégico. También es muy importante reforzar los lazos comerciales con grandes mercados como el Chino o economías surgentes como las generadas en el reciente viaje realizado por la Presidente por Medio Oriente y sus comunidades árabes.

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