Cuál será el nuevo Orden Económico Mundial?
Por Prof. José Luis Bianchi. La expresión “Nuevo Orden Económico Mundial” se dijo por primera vez en la VI Asamblea Especial de la ONU del año 1974, y apuntaba a la exigencia realizada por los nuevos países emergentes de tener una mayor preponderancia en la economía mundial, ya que el “viejo orden” se había establecido en una época en que muchas de esas naciones ni existían como países independientes.Una de las verdades de las Ciencias Económicas se refiere a que las economías tienen una propiedad cíclica, con períodos de bonanza y otros de contracción. Esas etapas pueden ser prolongadas en el tiempo o bien breves. Siendo esta uno de los motivos de estudio que realizan los expertos.La realidad económica mundial ha ingresado en una etapa de contracción muy marcada y prolongada en el tiempo y de la cual todavía no se vislumbra el camino de salida a corto plazo. Las variables en juego son muchas y muy diversas, haciendo muy complicado lograr resolver la crisis para las grandes economías. Máxime a que se vive una marcada crisis de confianza en los mercados, lo que fortalece aún más la recesión económica. Esta situación pone en tela de juicio el modelo económico imperante, el sistema capitalista comenzó a implementarse a principio del siglo pasado y fue el motor del desarrollo de los países europeos y sobre todo de Estados Unidos, siendo su época de mayor desarrollo con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial.Según este modelo el poderío se basaba en la capacidad industrial de los países, respaldado por un fuerte sistema financiero y un Estado que permitía el libre juego de los mercados, a través de la oferta y la demanda. Este sistema fue mutando a través de los tiempos y ha comenzado a cuestionarse fuertemente con la crisis económica sufrida por los EEUU en el año 2008, desde el momento mismo en que el gobierno de Barack Obama intervino fuertemente para salvar los gigantes financieros encabezados por el City Bank y sus grandes industrias, como General Motors, los pilares sobre los cuales se sustentó su modelo económico ya nunca más será el mismo.Las demandas internacionales apuntan a una nueva redistribución de la riqueza, con mayor participación y valoración de la clase trabajadora sobre la parte capitalista. También tener en cuenta variables ambientales y ecológicas en el cálculo de las riquezas y poderíos de los países. La intervención de los Estados para salvaguarda de sus economías y control de los mercados, es una cuestión ya casi indiscutible.Los países de oriente, con el gran Imperio Chino a la cabeza, Sudamérica encolumnados con su abanderado Brasil, Australia, Sudáfrica y los países surgidos de la ex Unión Soviética, son los principales motores de este cambio. Basan su desarrollo en la propiedad de materias primas, abundante mano de obra y mucho potencial para el desarrollo. Para que se pueda plasmar en la realidad, ahora es necesario lograr el cambio en la mentalidad imperante en el mundo, donde solo los grandes e históricos países (EEUU, Inglaterra, Francia, Alemania) pueden manejar la economía mundial y a su vez instituciones de mucho poder como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Club de París implementen políticas tendientes a permitir este desarrollo y no a proteger a las grandes naciones en detrimento de las emergentes, perpetuando el dominio y la opresión.Nuestro país se encuentra en una posición expectante, tiene el potencial necesario para ser incluido entre aquellas consideradas como Economías Emergentes. Para ello debe fortalecer su posición en el Mercado Internacional, consensuar un modelo económico-productivo a mediano y largo plazo, dictar leyes que protejan y conserven los recursos naturales, fortalecer el capital nacional, capacitar la mano de obra y sobre todo un desarrollo interno más parejo y hegemónico, nuestro país es muy extenso y variado para que todo pase y se desarrolle solo en Buenos Aires.