Elecciones nacionales en medio de varios temas económicos a definir

Por José Luis Bianchi. Estamos en un año electoral en el cual se define el futuro cercano del país y entre ellos varias cuestiones económicas que es necesario repasar al momento de hacer el examen previo a decidir a quién le daremos nuestro voto de confianza.Primeramente la cuestión inflacionaria surge como el principal tema a estudiar y sobre el cual se debe trabajar fuertemente, sincerar una verdad inocultable por todos lados y tratar de encausar los números para evitar las consecuencias perjudiciales que genera al corto plazo. En declaraciones recientes se hablaba que “… No hay que combatir la inflación, sino incentivar la inversión…” La cuestión pasa porque el proceso inflacionario ya está instalado en nuestra realidad desde hace varios años, acrecentándose paulatinamente, mientras que el incentivo de la inversión, como medio de aumentar la producción, es una medida que necesita tiempo para que surta los efectos esperados. En relación a esta cuestión, también debe recuperarse la credibilidad del Estado como origen de información y estadísticas, datos estos muy importantes para la planificación y toma de medidas por parte del Estado en todos sus niveles y de empresas e instituciones. La destrucción sistemática y desarticulación que se ha hecho del Indec, debe revertirse a los efectos de devolverle el prestigio que ostentaba años anteriores.Otra cuestión a trabajar, es la deuda externa y dentro de ella lo referido a la salida definitiva del default. No se ha podido cerrar las negociaciones con el Club de París y todavía existen muchos deudores entablando acciones legales contra la Argentina por el reconocimiento y pago de sus bonos. Esta realidad origina mucha inestabilidad a la imagen de la Nación y dificulta sobremanera a la hora de salir a la búsqueda de capitales frescos para financiar la obra pública, debiendo pagar altas tasas de interés. Debido a esta cuestión, el Gobierno Nacional ha recurrido a fondos internos, como los del Anses para suplantar la falta de financiamiento externo.El Mercosur, importante proyecto encarado por los países de la región, no se ha podido afianzar como fuente y origen del aumento y desarrollo de la producción de la región. Permanentemente se está en conflictos con el resto de los países (principalmente Brasil y Chile) por trabas aduaneras y/o aplicación de aranceles destinados a proteger la producción interna frente al ingreso de productos extranjeros. Todo esto sólo trae malestar entre las Naciones y las inevitables represalias por parte del país que se siente perjudicado. Esta realidad también se puede aplicar a países más lejanos como China y EEUU, e incluso a zonas comerciales como la europea. Cuesta mucho recuperar los mercados perdidos, por incumplimiento de las reglas pactadas o por dar imagen de país no serio.El tema laboral también tiene muchas aristas aún no atendidas como realmente se debe hacer, los costos laborales son muy altos, con una alta tasa de trabajo en negro. No se incentiva la generación del primer empleo, como medida de ingreso del joven al mercado laboral. Paralelo a esto es necesario rever todo lo relacionado a los planes sociales, en lo que se refiere a ser incentivo de “no trabajo” y no de una más correcta distribución de las riquezas del país. Esto se manifiesta con mayor fuerza a medida que nos adentramos en las provincias, llegando inclusive a ser una herramienta de clientelismo político en muchas zonas.También se requiere replantearse lo referente a la política impositiva y su correspondiente distribución a las provincias. El Estado ha asumido una posición extremadamente recaudadora, presionando permanentemente a todos los sectores económicos, inclusive al laboral, dejando de lado otros, como el especulativo (los que viven de la renta). Siendo esto perjudicial para el desarrollo e incentivo del desarrollo productivo. Con posterioridad, todavía queda mucho para hacer y mejorar en lo referente a una más correcta y equitativa distribución de los impuestos a las provincias y comunas. Se debe dejar de utilizarlo como medio de presión para obtener apoyos políticos u obediencia al Estado Nacional.El último párrafo siempre lo debido a dejar un mensaje esperanzador de la realidad, no son todas cuestiones negativas. La Argentina está en movimiento, pero no se está aprovechando en plenitud una realidad nacional e internacional inigualable para reposicionarse como un país poderoso, creíble, tentador para invertir y trabajar. Lo que generaría un mejor bienestar para todos y un más elevado nivel de vida. Todavía estamos a tiempo, reencausemos el rumbo por una Argentina más grande y rica para todos.

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