La tecnología como motor del desarrollo económico
Por José Luis Bianchi. A lo largo de la historia de la evolución de la humanidad, siempre se ha tenido en cuenta un aspecto determinado para considerar qué pueblo es superior económicamente, o más poderoso que los otros. En un primer momento fueron aquellos que supieron manejar los metales, con posterioridad aquellos que dominaron los mares y podían viajar a tierras lejanas e intercambiar sus productos. Más próximo en el tiempo, los países que tenían una gran extensión de tierra eran los más poderosos por sus producciones agrícola-ganaderas que le generaban grandes dividendos.
Esto ha cambiado paulatinamente en el último siglo, para comenzar a destacarse aquellos que dominen y sean innovadores en materia tecnológica.
El modelo japonés de la posguerra ha servido para que otros países que, no contando con grandes extensiones de territorio, o escasa diversidad de recursos naturales, basen su poderío y desarrollo casi exclusivamente en la implementación de la tecnología.
A través de la implementación de innovaciones en maquinarias y procesos productivos se logra una mayor producción, más precisión en los trabajos y mejor aprovechamiento de los recursos e insumos. Paralelamente, esto no genera mayor desempleo como se afirmó durante tantos años, sino que demanda una mano de obra cada vez más calificada y desplazándose del sector productivo hacia el sector de servicios, originando de esta forma una mejor calidad de vida de la masa trabajadora.
Nuestro país ha experimentado en la última década, un marcado desarrollo tecnológico acompañando el constante crecimiento productivo, pero en una forma muy despareja acentuando la brecha entre los sectores altos y bajos, principalmente debido a cuestiones de políticas y de planificación. Podemos detallar el sector agrícola, como altamente tecnificado en sus distintos aspectos (investigación, producción, distribución) siendo líder a nivel mundial. Por otro lado se destacan el del transporte y el de las comunicaciones, muy deficientes, atrasados y sin inversión.
Un paso muy importante dado por el Estado Nacional es este sentido, es el de implementar un programa para repatriar a cientos de científicos e investigadores que se habían ido del país en los últimos 30 años en busca de mejores oportunidades. Esto es una inversión a largo plazo, pero que nos jerarquiza como país y además ya ha comenzado a dar ciertas muestras positivas.
Los medios de transporte se encuentran obsoletos en todo sentido y es necesario que el gobierno de turno cumpla con las promesas realizadas e intervenga a través de un plan marco que revierta tal situación. Tengamos en cuenta que dentro del aspecto de los costos de producción, el ítem relacionado al transporte es uno de los más significativos por lo que se puede lograr una reducción de los precios a través de la implementación de nuevas tecnologías. El diseño de nuevas, más ágiles y seguras vías de comunicación (rutas, autopistas, autovías, etc.), el reacondicionamiento y puesta en funcionamiento de los distintos ramales ferroviarios, la modernización de aeronaves y flota de barcos es necesario tener en cuenta, en el corto plazo para acompañar el nivel creciente en el desarrollo industrial que demanda su implementación a gritos. Siendo desoído por el Estado, principalmente, porque el líder del Sindicato de Camioneros es el aliado del Gobierno y contrario a perder el poder que ha acumulado en la última década.
Otro de los sectores favorecidos con las políticas gubernamentales, ha sido el automotriz, llegando a marcar récords de producción y a su vez logrando altos niveles de calidad comparables a las mejores empresas del mundo, siendo de esta forma uno de los motores del desarrollo sostenido del índice de producción.
Las comunicaciones, tanto de telefonía fija, celulares e internet entre otros, no se han desarrollado paralelamente al aumento de la masa de usuarios y en extensión territorial, demostrando un atraso en la implementación de nuevas tecnologías, falta de calidad en este servicio tan útil para apuntalar al sector industrial y con marcadas diferencias entre distintas regiones del país e incluso algunas sin acceso a la comunicación.
Esto último se ha agravado en los últimos tiempos con las disputas cada vez más subidas de tono entre el gobierno de los Kirchner y el Grupo Clarín, por la puja de poder y entre ello el acceso a la información, intentando cerrar una empresa proveedora de internet (Fibertel), dejando de esta forma a más de un millón de usuarios sin conexión.
Los distintos sectores: gobierno, empresas, organizaciones, etc. deben repasar su accionar en este sentido para no enfriar la economía y desaprovechar, nuevamente, la excelente oportunidad que se avizora en lo que a desarrollo económico y productivo se refiere, mejorando también la calidad de vida de toda la población.