Las cuentas públicas de la Argentina

Por Prof. José Luis Bianchi. El país se encuentra inmerso indudablemente en una puja, entre dos grupos ideológicos diametralmente opuestos, por el dominio y el manejo de las riquezas de nuestro país. Dicha contienda se ha visto acentuada en los últimos meses debido a las elecciones que ganara la oposición en el año 2009 y más recientemente ante el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. Con incertidumbre por parte de la sociedad, ante un ambiente caracterizado por datos y estadísticas mentirosas y declaraciones parciales o “medias verdades” de ambos lados.
Uno de los mayores focos de discusión, por lo controvertido de la actual gestión de gobierno, es el flujo de ingresos de divisas a las arcas nacionales y el destino posterior que se le da a las mismas.
Paralelamente se produce una nebulosa, difícil de determinar fehacientemente, entre fondos genuinos del Estado y otros que deberían ser administrados por entes independientes, esto a los fines de obtener una mayor transparencia y no responder a intereses de personajes de turno o ideales sectarios. Un claro ejemplo de esta realidad nos lo da el ANSES que en los últimos años se ha convertido en la mayor fuente de financiamiento del Gobierno Nacional, ante la falta de fondos frescos que surjan del mercado de capitales internacional.
No está mal, que el Estado acuda a estos fondos, el error se basa en que se han adueñado de ellos, perdiendo su independencia y libre disponibilidad. Siendo destinados al financiamiento directo de la obra pública, como herramienta de la política estatal y en detrimento de los jubilados, quienes son los verdaderos dueños de dicho dinero. Impidiéndose la aplicación del 82% móvil, para poder seguir disfrutando de la tenencia del dinero.
Esta situación tuvo su origen en la gran crisis vivida en el país en el año 2001, que terminó con el gobierno del Dr. De la Rúa y la sucesión de gobiernos interinos (Puerta, Rodríguez Saá, Caamaño, Duhalde) que entre las muchas medidas adoptadas para salir de esta situación, se dispuso la cesación de pagos de la abultada deuda externa. Ante tal realidad, con un país en default, originó que el gobierno deba retirarse del mercado internacional de divisas y deba buscar dinero fresco en otros lugares, surgiendo de esta forma en primera instancia, fuentes alternativas como Brasil y Venezuela.
Una vez comenzada a superar dicha crisis y ante el advenimiento de un período de bonanza, basado fundamentalmente en el auge de las exportaciones de materias primas, el gobierno de turno comenzó el arduo trabajo de salir de dicha situación de default, para mejorar la visión internacional, renegociando la deuda externa. En lo interno, se dispuso la nacionalización de los fondos de las jubilaciones, procediendo a la expropiación de las AFJP con el solo objetivo de poder disponer libremente de dichos fondos y así con dichos fondos financiar los pagos al exterior y financiar la obra pública y los planes de gobierno.
Una política cuestionable también se dispuso con los fondos que se deben coparticiparse a las provincia, los mismos ingresan al Banco Central y al momento de su distribución, la misma es arbitraria y respondiendo a intereses partidarios o en respuesta a resultados políticos, como la aprobación de leyes, proyectos nacionales o favores partidarios.
Toda esta situación tuvo su punto culminante ante la no aprobación de Presupuesto 2011 en el Congreso nacional, con muy duras declaraciones cruzadas de ambos bandos. La oposición cuestionando que el Gobierno, sigue utilizando la manipulación de los índices de inflación y expectativa de crecimiento, para poder lograr un excedente de ingresos y así poder disponer libremente de ellos, máxime en un año electoral como el que se avecina. Mientras que los funcionarios de turno salieron firmemente a criticar la negativa de la oposición, culpándolos de tratar de frenar los proyectos del Estado, querer manejar las arcas nacionales y oponerse por el solo hecho de entorpecer las acciones de gobierno.
En estos momentos nos encontramos ante el inicio de un hecho importante para el futuro próximo del país, como es la negociación de la deuda con el Club de París, lo cual nos permitiría avanzar en la refuncionalización definitiva de la deuda, como así también poder reposicionarnos en un mercado tan importante como el europeo. Al frente de dicho trabajo se encuentra Amado Boudou, quien últimamente se encuentra muy cuestionado por amigos y opositores, debido a su papel extremadamente mediático y poco productivo en lo específico de la cartera a su cargo.Todo indica que el 2011 y el próximo lustro serán años de mucha prosperidad para nuestro país, con marcado crecimiento e ingreso de divisas como resultado del comercio internacional, es necesario que el Gobierno y la oposición logren un acuerdo en cuestiones primarias y fundamentales para así poder comenzar a transitar un camino de prosperidad y más equitativa distribución de la riqueza. También se deberá lidiar con la negociación salarial en los distintos sectores productivos, el muy demorado acuerdo social multisectorial y tratar de contener la inflación, entre otros frentes.

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