Atentado en Colombia: 6 muertos
Cuando faltan poco más de dos meses para las elecciones que determinarán en Colombia el sucesor del presidente Alvaro Uribe, un atentado con coche bomba causó ayer seis muertos y 42 heridos en la ciudad de Buenaventura, lo que podría complicar además la liberación de dos rehenes de las FARC, prevista para el próximo sábado.
12/8/2010.
La explosión en Buenaventura, un conflictivo puerto del Pacífico en el departamento de Valle del Cauca, unos 350 kilómetros al sudoeste de Bogotá, ocurrió frente a la Alcaldía y la Fiscalía de la ciudad y generó escenas dantescas, con cadáveres y heridos esparcidos entre los edificios destruidos.
“Al parecer fue un coche que abandonaron durante la noche”, dijo Juan Carlos Abadía, gobernador del Valle del Cauca. Las primeras investigaciones apuntan a que el vehículo, con 40 kilos de explosivos, fue activado al paso de un automóvil policial, por lo que un uniformado murió y varios resultaron heridos.
Abadía vinculó a las FARC con el ataque, al afirmar que el objetivo era desestabilizar la campaña electoral que desembocará el 30 de mayo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
“Esos bandidos necesitan generar actos terroristas que creen distracción; se avecina un proceso electoral presidencial y pretenden desestabilizar el país, generar un ambiente de miedo y zozobra, porque Buenaventura es el principal puerto del país”, añadió.
“Es un hecho lamentable. Seguramente las FARC cometieron este acto terrorista”, anotó, por su parte, el comandante de las fuerzas militares, general Freddy Padilla.
Pero el fiscal general, Guillermo Mendoza, sostuvo que los autores podrían haber sido las FARC o el grupo paramilitar Los Rastrojos, que se habría vengado del reciente decomiso de un cargamento de cocaína, e incluso pudo obedecer a luchas internas entre narcotraficantes.
Buenaventura es un feudo de rebeldes, paramilitares y narcotraficantes por su estratégica salida al Pacífico, lo que lo ha convertido en una ruta importante de la droga que se dirige a México y a Estados Unidos.
De este puerto, además, sale el 50 por ciento de las exportaciones colombianas. Precisamente, el lunes pasado las FARC incendiaron siete camiones de transporte de carga en la ruta que comunica el centro del país con Buenaventura.
El ataque de ayer, el más grave de los ocurridos en los últimos años en el país, se produce en un momento de gran expectatica por el anuncio de esa guerrilla de liberar este fin de semana a dos rehenes, el cabo Pablo Moncayo y el soldado Josué Calvo, y los restos del mayor de la policía Julián Guevara, quien murió en cautiverio en 2006.
De confirmarse la autoría de las FARC, se complicaría la posibilidad de un acuerdo de canje de secuestrados por guerrilleros presos, lo que buscará el grupo tras la liberación unilateral de los dos militares.
El 13 del actual, en la víspera de los comicios legislativos, fue desactivado otro coche bomba en la ciudad de Cali, vecina de Buenaventura.
El gobierno colombiano alertó recientemente sobre el riesgo de que las FARC intensificaran sus ataques en diferentes regiones del país como parte de una estrategia para demostrar poderío militar en la antesala de las elecciones presidenciales.
Jorge Restrepo, analista de la Universidad Javeriana, en Bogotá, destacó que el atentado revelaba la persistencia del accionar de grupos ilegales. “Es muy serio, esto demuestra que no hemos resuelto los problemas de seguridad”, dijo.
Agencias AP, EFE, Reuters y AFP