Captura por homicidio en el barrio Coronel Dorrego
Desde una casa de calle Güemes al 8100, los agentes de Homicidios se llevaron a un hombre con identidad apócrifa. En sede policial, se pudo conocer su verdadera identidad.
Agentes de investigaciones con apoyo de otras dependencias de la Unidad Regional I lograron hacer efectiva la orden de captura librada por la Justicia para Ariel Pucheta, uno de los tres santafesinos buscados por su presunta relación con la muerte del empresario Claudio Omar Prada la noche del 21 de junio en su casa de barrio Pipo de Ushuaia, ciudad capital de Tierra del Fuego.
El procedimiento que fue resistido a pedradas por allegados al hombre que fue sorprendido junto a la puerta de su propio domicilio siguió a otro, del que dimos cuenta ayer, cuando informamos que los agentes de la Sección Homicidios secuestraron -en los aledaños- un arma de fuego, un revólver 22 largo.
La misma comisión que recogió el arma en un pasillo vecino a la casa de calle Güemes al 8100, barrio Coronel Dorrego, volvió sobre sus pasos cuando hasta uno de sus integrantes llegó una nueva versión según la cual el hombre buscado merodeaba nuevamente por la zona.
Los agentes llevaron a Pucheta desde el lugar del procedimiento, pero recién en sede policial tuvieron seguridad de estar ante el hombre requerido por la Justicia porque habría acreditado una falsa identidad, posiblemente exhibiendo papeles apócrifos, dijo una de las fuentes consultadas.
Ayer, la Policía santafesina que colabora en la investigación judicial iniciada en Tierra del Fuego tras el crimen del empresario Claudio Omar Prada había fracasado en un primer momento ya que, como informamos, el procedimiento “arrojó resultado negativo en cuanto que el hombre buscado en una vivienda de calle Güemes al 8100, apellidado Pucheta, no fue localizado”.
No obstante, se consignó en la edición de la víspera que la comisión se había retirado del lugar con un arma de fuego que sería enviada a la Justicia fueguina. El dato no es menor por cuanto en el dúplex de barrio Pippo donde fue hallado muerto Claudio Omar Prada (41) el 21 de junio, apareció un revólver pero no el mismo que usaran los asesinos para quitarle la vida.
Entonces, el cuadro con el que tropezó la Policía fueguina permitía imaginar que el hombre se había suicidado, pero después los investigadores llegarían a la conclusión de que el disparo mortal no había partido del arma hallada en la escena.
Además, la autopsia revelaría que la víctima fue muerta a golpes y que el balazo fue un tiro de gracia. Prada era persona conocida en Ushuaia y estaba relacionado con deportistas, amantes y defensores de la naturaleza, pero también con gente de la noche de dudosa trayectoria.
La Policía siguió la pista santafesina a partir de una hipótesis de crimen por encargo, y un mes después, una comisión que llegó a nuestra ciudad apresó a Gustavo Farías, un hombre de 33 años que años atrás se viera involucrado en la investigación de la muerte del oficial Spontón, crimen consumado en Aristóbulo del Valle y Ricardo Aldao.
Farías, quien aquí impulsaba la creación de un centro de diversión nocturna, una megadisco próxima a la avenida Freyre y calle Mendoza, fue llevado a Tierra del Fuego para ser puesto a disposición del juzgado que había requerido su captura, como también la captura de otros hombres, dos hermanos apellidados Pucheta, como el capturado ayer en barrio Coronel Dorrego, en jurisdicción de la Seccional 8a.
Como ya informamos oportunamente Farías, detenido en el marco de la investigación del caso Prada, dijo en la Justicia fueguina que su viaje al sur obedeció a un negocio de drogas que no llegó a concretar, de modo que tras ser procesado en la causa Prada, las actuaciones pasaron a la Justicia federal de Tierra del Fuego.
Los nombrados habían sido investigados por la Policía santafesina que trabajaba en el denominado caso Garnica, un crimen que dio lugar a una serie de episodios violentos, como quemas de inmuebles y otro crimen más consumado a pleno sol en bulevar Pellegrini conocido como el caso Solís.
Fuente : ellitoral.com
