Dejó de funcionar la balsa que une Santa Fe y Paraná
Durante 40 años fue un medio para cruzar el Paraná. Con la apertura del puente Rosario-Victoria, el tránsito de camiones con combustible y sustancias peligrosas ya no utiliza más el servicio.
Desde hace 40 años, las ciudades de Santa Fe y Paraná permanecieron unidas por un servicio de balsas. Si bien el túnel subfluvial Uranga-Begnis canalizó la mayor cantidad de vehículos, las balsas eran utilizadas para transportar los camiones con combustible y sustancias peligrosas, que no podían acceder al túnel.
Sin embargo, a partir de la habilitación del puente Rosario-Victoria -en 2003-, los camiones comenzaron a tomar esta vía para cruzar de la provincia de Santa Fe a la de Entre Ríos. Esto provocó una disminución paulatina de la demanda de las balsas, hasta que en la actualidad prácticamente no hay clientes que soliciten el servicio.
“A partir de la habilitación del puente Rosario-Victoria, todo lo que es transporte de sustancias peligrosas y combustible entra a Entre Ríos por Victoria, en lugar de utilizar los servicios de la balsa.
Paulatinamente, disminuyó la demanda de este medio hasta que se quedó sin clientes. No tiene servicio porque no hay quién esté interesado en cruzar”, aseguró el teniente coronel Fernando Dorrego en declaraciones a Cable & Diario.
¿Nunca más?
Consultado acerca de si el sistema se podría volver a usar, el teniente coronel aseguró que es posible, sólo depende de la demanda. “Si alguna vez aparece un interesado, se puede usar la balsa sin ningún problema. No hay ningún inconveniente: los muelles siguen estando y siguen siendo operables. También se pueden usar si hay algún problema en el túnel o el puente Rosario-Victoria”.
En este sentido, Dorrego remarcó la utilidad de las balsas, a las que comparó con “un puente más”. “Son un recurso que permiten unir la Mesopotamia con cualquier otro punto del país. Cada balsa puede transportar 240 toneladas. Si se da una crisis en un puente o un túnel, la única alternativa de que se dispone es la balsa”.
El teniente insistió en que “las balsas están habilitadas y en servicio, pero mientras no haya clientes es un pérdida permanente navegar el Paraná por el solo hecho de navegarlo”. Asimismo, reconoció que al dejar de prestar el servicio, se genera un impacto económico “porque la línea generaba ciertos recursos para mantener las balsas operables”.
¿Dónde están las balsas en este momento? “De las tres balsas, una está cerca de Gualeguay, ayudando al Estado en la evacuación de ganado; otra está alistada también para evacuación de ganado desde Diamante hacia el sur; la tercera está fondeada en Paraná, lista para apoyar a la comunidad en lo que se necesite”, especificó Dorrego. Fuente : ellitoral


