EL GOBIERNO ARTICULA ACCIONES CON OTROS ACTORES PARA COMBATIR EL TRABAJO INFANTIL

“El conocimiento es el punto de partida para realizar intervenciones que logren reducir la presencia del trabajo durante la infancia”, señaló el ministro Rodríguez al presentar el primer relevamiento realizado sobre la problemática en la provincia.
16/6/2010.

Con el objetivo de identificar las características principales de las actividades realizadas por los niños y las niñas de entre 5 y 17 años en la provincia, se llevó a cabo el primer “Relevamiento sobre trabajo infantil y adolescente en la provincia de Santa Fe”. Durante la presentación de los primeros resultados –que se realizó ayer en el Salón Blanco de Casa de Gobierno- el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Carlos Rodríguez, explicó que “la información recabada será utilizada como insumo para el diseño de intervenciones, con el fin de actuar en pos de la prevención y erradicación del trabajo infantil en el territorio santafesino”.

La propuesta, coordinada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y ejecutada por un equipo de estudiantes y docentes de la carrera de Sociología de la Universidad del Litoral, es una de las acciones impulsadas por la Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti), integrada por organizaciones de la sociedad civil, representantes de empleadores, trabajadores y del Estado provincial.

Durante la presentación estuvieron presentes, la vicegobernadora, Griselda Tessio; el Ministro de Desarrollo Social, Pablo Farías; así como el director de la Oficina Argentina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Javier González Olaechea.

LAS RAZONES PARA RELEVAR LA INFORMACIÓN

Durante la presentación, Rodríguez justificó la decisión y necesidad de contar con información base para el desarrollo de políticas destinadas a la “infancia trabajadora”: “Es uno de los objetivos prioritarios de la Agenda Provincial de Trabajo Decente en Santa Fe. Por lo tanto, esta investigación sobre la participación infantil en las actividades productivas en la provincia, constituye la primera exploración hacia la problemática”.

Además, continuó explicando el ministro, nos “permite el diseño de intervenciones eficaces y eficientes, que tomen en cuenta las distintas modalidades de participación infantil en las actividades productivas, y la heterogeneidad de factores que convierten a un niño en trabajador”.

“De esta manera –continuó– abrimos un camino de articulación entre instituciones gubernamentales, académicas y organizaciones de la sociedad civil, en el cual el conocimiento es el punto de partida para realizar intervenciones que logren reducir la presencia del trabajo durante la infancia”.

CÓMO SE HIZO EL ESTUDIO

El informe consta de dos tipos de información: datos cuantitativos sobre trabajo infantil surgidos de la Encuesta Permanente de Hogares (nacional) e información cualitativa, surgida del estudio realizado por la cartera laboral provincial.

“La estrategia metodológica se inscribe en las llamadas metodologías de evaluación rápida del trabajo infantil, propuestas por la OIT como una manera alternativa de comprender esta problemática, porque se adapta particularmente para ejecutar investigaciones en un tiempo relativamente corto y de bajo costo; permite integrar datos cuantitativos y cualitativos produciendo resultados sobre los cuales se puede actuar; y permite comparar diferentes realidades del trabajo infantil en diversos contextos”, se señala en el trabajo.

El relevamiento cualitativo constó de tres etapas. En una primera instancia (noviembre – diciembre de 2009) se buscaron identificar los principales sectores económicos donde se observa la presencia de población infantil, aplicando una guía de preguntas a informantes claves: funcionarios o equipos técnicos de las localidades y comunas santafesinas, miembros de organizaciones de la sociedad civil, y hogares con presencia de niños que participan en actividades productivas.

En total, fueron realizadas 111 entrevistas, de las cuales: 71 corresponden a los cuestionarios auto-administrados aplicados a autoridades y equipos técnicos de localidades y comunas santafesinas; 14 corresponden a entrevistas estructuradas aplicadas a miembros de organizaciones de la sociedad civil en distintas localidades santafesinas; y 16 corresponden a entrevistas semi-estructuradas aplicadas en hogares con presencia de niños que participan en actividades productivas.

En esta primera etapa tuvo como insumo principal la recolección de información surgida en las entrevistas. De ellas, se pudo obtener el siguiente listado con las principales actividades económicas realizadas por los niños y niñas: cosecha de algodón, cosecha de caña de azúcar, nutrieros, ladrilleros, tambo artesanal, cosecha de frutilla, huerta, venta ambulante, trabajo doméstico, cirujeo (trabajo en basurales y/o reciclado), pesca, prostitución infantil, embaladores y empacadores (supermercados).

La segunda etapa (febrero a abril de 2010) tomó como insumo la información recolectada de las entrevistas a informantes claves, seleccionando las principales actividades económicas donde la presencia de los niños y niñas es significativa en cada una de las regiones santafesinas. Una vez realizado, se rastrearon e identificaron las historias de vida familiares que permitieron conocer en profundidad la dinámica del trabajo infantil en los hogares.

La tercera etapa (mayo a junio de 2010) consistió en el procesamiento de la información cualitativa y la redacción de un informe final, que contiene la caracterización de las actividades realizadas por los niños y niñas en la provincia de Santa Fe, y la dinámica familiar.

LOS EJES DE ANÁLISIS

Los ejes de análisis que guiaron la recolección, procesamiento e interpretación de la información fueron tres: identificar las representaciones sociales vinculadas a la participación infantil en las actividades productivas: de los funcionarios públicos, de los miembros de las ONG´s y de los hogares; características de las actividades productivas donde participan los niños, niñas y adolescentes; y las decisiones de los hogares con respecto al trabajo y educación de sus miembros.

“¿Qué son y qué importancia tienen las representaciones sociales?”, se preguntó Rodríguez durante la presentación: “Son maneras de ver y concebir algo; nos permiten explorar distintos significados asociados a la infancia trabajadora en distintos grupos sociales”, enfatizó.

ALGUNOS DATOS

Según la elaboración propia de la cartera laboral provincial a partir de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares, los primeros resultados sobre la incidencia del trabajo infantil (10-17 años), en el 2009, 5 de cada 100 niños residentes en los grandes aglomerados urbanos de la provincia, declaran tener una ocupación. El porcentaje provincial tiende a igualar en los últimos años al porcentaje nacional. Vale destacar que en esta medición, el trabajo infantil “equivale a la población infantil en condición de actividad económica. Niños y niñas clasificados como ocupados (trabajando o ausentes) y/o en riesgo de trabajar”.

Con relación al tamaño y a la distribución del trabajo infantil (10-17 años) en los aglomerados urbanos de Santa Fe según el sexo, entre los años 2003 y 2009, se observa una tendencia descendente en el caso de las niñas trabajadoras que contrasta con la evolución más errática del tamaño del trabajo infantil masculino. La mayor brecha en la participación porcentual por sexo se produce en 2007: hay casi 3 niños trabajadores por cada niña trabajadora.

Con relación a la distribución porcentual de la población infantil trabajadora urbana según rama de actividad, en los grandes aglomerados urbanos de la provincia, durante 2009 se puede observar que la rama que ocupa más niños en Gran Santa Fe y Gran Rosario es el comercio; le sigue el servicio doméstico (en hogares de terceros); y en tercer lugar, los servicios sociales y personales; y en cuarto lugar, la construcción.

ALGUNAS CONCLUSIONES

Con respecto a las actividades productivas realizadas por los niños y relevadas en este trabajo, Rodríguez mencionó los siguientes hallazgos:

>> que es más probable en las actividades económicas cuyo proceso de producción registre bajos niveles de tecnificación, esto es, las actividades artesanales que usan intensivamente mano de obra;

>> que es más probable en las actividades económicas insertas en sectores menos regulados y con mayores niveles de informalidad;

>> que es más probable en aquellos hogares que posean emprendimientos o negocios propios, así como también en actividades de baja calificación pero donde el jefe de familiar es considerado cuentapropista;

>> en relación a lo anterior, no necesariamente es más probable encontrar niños trabajando en hogares que carezcan de algún tipo de activo, lo cual advierte sobre la paradoja de la riqueza tan utilizada en las investigaciones académicas especializadas.

LOS FUNCIONARIOS LOCALES Y EL TRABAJO INFANTIL

Desde la mirada de los funcionarios públicos y miembros de ONG´s el estudio cualitativo mostró que la noción de trabajo infantil se construye desde las imágenes más visibles, esto es, las actividades urbano-marginales realizadas por los niños en las grandes ciudades. Desde este lugar, la participación de los niños en actividades productivas familiares son construidas desde representaciones sociales con connotación positiva: ya sea como colaboración que permite la socialización del niño en el mundo adulto del trabajo y las responsabilidad o como mecanismo de control social altamente efectivo para prevenir la intromisión temprana del niño en el mundo del delito y las adicciones.

Además, que las actividades que realizan los niños vinculadas a las tareas domésticas y el cuidado de los más pequeños al interior del hogar, no son vistas como trabajo infantil, sino como un aporte que el niño realiza a la dinámica y funcionamiento del hogar. Finalmente, para este grupo de entrevistados, las actividades productivas realizadas por los niños no obedecen a razones de subsistencia (esto es, de pobreza del hogar), no son consideradas trabajo.

LAS DECISIONES DEL HOGAR CON RESPECTO AL TRABAJO Y LA EDUCACIÓN

Con respecto a las decisiones que el hogar toma con respecto a los niños, el estudio permitió advertir que las decisiones sobre invertir en la educación o enviar al niño a trabajar no son iguales ni homogéneas para todos los hijos del hogar; que la educación de los hijos tiene valoración positiva, pero se matiza en los hogares rurales donde se considera que la oferta educativa no prepara a sus hijos para las actividades típicas del sector rural; que el valor positivo de la educación se relativiza más en los hijos adolescentes que en la infancia temprana, la idea de que el adolescente deber formarse para el trabajo acentúa las decisiones de desescolarización de los hijos; que sumado a lo anterior, si el adolescente está inmerso en la situación de formación de un nuevo hogar (esto es, si el adolescente va a ser padre o madre), la inversión en educación se vuelve irrelevante.

Deja un comentario

Spam Protection by WP-SpamFree

Temas