EL MINISTERIO DE SALUD INICIARÁ UNA NUEVA RONDA DE CURSOS PARA DEJAR DE FUMAR
Destinado a la población general. El 20 de setiembre comenzará en la capital santafesina y luego se extenderá a toda la provincia.
9/9/2010.
El Ministerio de Salud, a través de la Unidad de Promoción de la Salud y en el marco del Programa de Prevención del Tabaquismo, informó que el próximo 20 de setiembre continuarán los cursos para dejar de fumar. La nueva ronda, que se extenderá a toda la provincia, se iniciará en la Región 3 – Nodo Santa Fe.
Los encuentros se llevarán a cabo en el salón ubicado en San Luis 2740 de la capital santafesina, a partir de las 19 horas y se extenderán diariamente y en el mismo horario hasta el viernes 24.
Al respecto, la coordinadora de la Unidad de Promoción de la Salud y directora de Bioquímica, Farmacia y Droguería Central, Beatriz Martinelli, explicó que “tanto este curso como los próximos a concretarse en cada una de las regiones estarán a cargo de un equipo interdisciplinario, integrado por médicos, psicólogos, nutricionistas y profesores de educación física”.
EN TODAS LAS REGIONES
Con el fin de que todas las personas que hayan tomado la decisión de dejar de fumar, la actividad también se repetirá en las regiones 1 – Nodo Reconquista; 2 – Nodo Rafaela; 4 – Nodo Rosario; y 5 – Nodo Venado Tuerto.
Martinelli recordó que la provincia cuenta con una ley de avanzada en materia de prevención del tabaquismo, la Nº 12.432/05, que regula los ambientes 100 por ciento libres de humo de tabaco, restringe la publicidad y prohíbe la venta a menores de 18 años, por lo que es necesario “consolidar estas políticas, reforzando la colaboración entre el gobierno provincial y la sociedad civil”.
PREVENCIÓN EN JOVENES
Acerca de la prevención del inicio del hábito en los jóvenes, la coordinadora precisó que “los estudios epidemiológicos realizados en nuestra población muestran que la mayoría de las personas lo adquieren en la adolescencia o juventud, siendo la edad de inicio anterior a los 19 años, por lo que resultan relevantes todas las acciones de prevención y educación que puedan realizarse”.
Ante esta situación y la dramática realidad que arrojan las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Martinelli calificó al tabaquismo “como una epidemia que constituye un grave problema de salud pública”.
En el caso de las mujeres, los datos demuestran que globalmente son fumadoras un 9 por ciento, mientras que los hombres se eleva al 40. Además, hay 5 millones de muertes por tabaco al año, de las cuales 1,5 millones son mujeres. El 75 por ciento de las muertes ocurren en los países de ingresos medios y bajos.
CONSECUENCIAS DEL HÁBITO DE FUMAR
El hábito de fumar es causa de un 30 por ciento de coronariopatías, 83 por ciento de cáncer de pulmón; 80 al 90 por ciento de enfermedades respiratorias crónicas; y un 50 por ciento de accidentes cerebro vasculares.
En las enfermedades cardiovasculares aumenta al 50 por ciento la incidencia de infarto de miocardio en el varón y 200 por ciento en la mujer. La enfermedad aparece 10 años antes, si el consumo es de 20 cigarrillos por día; y 20 años antes, si el consumo es mayor y el riesgo aumenta cinco veces en el varón y 9 veces en la mujer.
El tabaco también es causante del 83 por ciento de cáncer de pulmón, 70 por ciento de laringe, 50 por ciento de esófago, 40 por ciento de vejiga, 30 por ciento de estómago y páncreas; el 22% de colón; entre otros datos que revelan incidencias en riñón, cuello uterino y mama.
EMPRESAS E INSTITUCIONES LIBRES DE HUMO DE TABACO
También, Martinelli destacó la implementación del Ministerio de Salud de una acreditación para aquellas empresas e instituciones libres de humo de tabaco, en el marco del Plan Provincial de Prevención del Tabaquismo.
La iniciativa se adoptó en virtud de que “las personas pasan como mínimo un tercio del día en los lugares de trabajo y que estos sean libres de humo contribuye a prevenir el tabaquismo pasivo, y ayuda al fumador a dejar o a disminuir el hábito”, indicó la responsable del plan.
Dicha medida, contribuye a “eliminar el síndrome del edificio enfermo, y los efectos y malestar que produce en las personas obligadas a convivir en el”, concluyó Martinelli.