GAVIOLA PARTICIPÓ DEL ACTO POR EL 65 ANIVERSARIO DEL BATALLÓN DE INGENIEROS ANFIBIOS N 121 EN SANTO TOMÉ
La unidad, que lleva a cabo operaciones en cursos de agua y anfibias, intervino en la guerra de Malvinas.
20/11/2010.
El ministro de Seguridad, Álvaro Gaviola, participó ayer por la mañana de los festejos del sexagésimo quinto aniversario de la creación del Batallón de Ingenieros Anfibios N° 121 –dependiente del 2º Cuerpo del Ejército–, en su sede ubicada en Marcial Candioti 4001 de la ciudad de Santo Tomé.
También participaron del encuentro el jefe de esa unidad militar, teniente coronel Gustavo Guridi; y el intendente de Santo Tomé, Fabián Palo Oliver, entre otras autoridades.
BATALLÓN DE INGENIEROS ANFIBIOS N° 121
La misión del Batallón de Ingenieros Anfibios N° 121 es participar en operaciones desarrolladas en cursos de agua, anfibias y de transporte de agua.
Se destaca por ser la única unidad del Ejército con capacidad de formar y adiestrar personal militar con la aptitud especial de buzo; además, cuenta con infraestructura de navegación para efectuar transporte de personal y material a través de cursos de agua.
En 1982, el batallón participó en la guerra de Malvinas, enviando una fracción orgánica de buzos del Ejército.
La unidad fue creada a mediados de la década de 1940, ante la necesidad del Ejército de contar con un elemento orgánico que asegurara el franqueo de los grandes ríos del noreste del país, sin tener que depender de la infraestructura portuaria existente.
En ese marco, por superior decreto con fecha del 16 de noviembre de 1945, se crea dentro del arma de Ingenieros el “Batallón Pontoneros de Grandes Ríos” con asiento en la ciudad de Paraná.
A mediados de 1946 se recibieron las dos primeras barcazas y el remolcador “Comechingones”, perteneciente a la marina de Guerra, iniciándose con este conjunto las primeras prácticas de navegación en el río Paraná, Bajada Grande y alrededores.
El 16 de enero de 1947, la unidad se trasladó a su actual emplazamiento en el paraje denominado “Cuatros Bocas”, ubicado en la confluencia de los ríos Salado, Vado, Negro y Coronda, en la ciudad de Santo Tomé.