IDENTIFICARON LOS RESTOS DE UN DESAPARECIDO ROSARINO QUE ESTABA SEPULTADO COMO NN EN EL CEMENTERIO DE BARRANCAS
Sus familiares, junto a miembros de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y del Equipo Argentino de Antropología Forense dieron detalles hoy durante un acto en Rosario.
19/3/2010.
Familiares de Roberto De Vicenzo –asesinado en setiembre de 1976 y cuyos restos fueron recientemente identificados tras permanecer más de 30 años enterrado como NN en el cementerio de Barrancas–, junto a representantes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) brindaron esta tarde una conferencia de prensa en la sede de la Secretaría de Derechos Humanos en Rosario, donde revelaron detalles sobre la identificación, que se conoce a pocos días de celebrarse un nuevo aniversario del último golpe de Estado.
Estuvieron presentes la mamá de De Vicenzo –madre de la Plaza 25 de mayo–, sus hermanos, hijos y nietas, así como su cuñada, Ana Moro. La esposa de De Vicenzo, Miriam Moro, también fue secuestrada y asesinada durante la dictadura, para luego ser enterrada como NN en el cementerio de Casilda, aunque sus familiares nunca pudieron recuperar los restos.
También participaron de la conferencia de prensa el subsecretario de Derechos Humanos, Gustavo González; el director provincial de Investigación y Reconstrucción de la Memoria Histórica, Jorge Pedraza; Lucas Ávalos y Nadia Schujman, por el área de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de Causas de Lesa Humanidad de la mencionada secretaría; y Miguel Nieva, en representación del EAAF.
Ante una sala repleta, Gustavo De Vicenzo, uno de los hijos de Roberto, explicó que durante años habían querido saber qué había sucedido con el cuerpo de su padre. “La noticia de la identificación nos impactó mucho, es una mezcla de dolor, alegría, alivio y tristeza”, dijo el joven, que tenía seis meses cuando se produjeron los secuestros.
“Personalmente siento que nos estamos encontrando con mi padre”, agregó, y más tarde destacó el valor de la “recuperación de su identidad”. “Seguiremos luchando por la identidad, la memoria y la justicia”, finalizó Gustavo, quien subrayó la relevancia histórica de los juicios por terrorismo de Estado que se están llevando adelante en la provincia y en el país.
Por otra parte, Nadia Schujman, integrante del área de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de Causas de Lesa Humanidad de la Secretaría de Derechos Humanos y abogada de la agrupación Hijos, destacó la importancia del hallazgo de los cuerpos de los desaparecidos. “Quisieron que no los encontráramos, por lo tanto cada uno que recuperamos es una pequeña victoria. Además, en este caso es una prueba muy importante para la causa Feced, que está por empezar y en la que los hijos de De Vicenzo son querellantes”, dijo Schujman.
Tanto Nieva, del EAAF, como González, de la Secretaría de Derechos Humanos, agradecieron a la familia poder compartir con ellos el momento del anuncio de la identificación.
Vale recordar que el trabajo de investigación para ubicar los restos comenzó hace varios años desde la Secretaría de Derechos Humanos, con el relevamiento de libros policiales en la localidad de Barrancas, así como de libros de cementerios y la búsqueda de testigos del hecho. A partir de allí se dio intervención a la Fiscalía Federal, entonces a cargo de Griselda Tessio, y se produjeron dos excavaciones: una en 2006 (con resultado negativo) y otra en 2008, en la que se hallaron restos de dos personas; una de ellas fue identificada recientemente como Roberto De Vicenzo. Las excavaciones se realizaron en forma conjunta entre la Secretaría de Derechos Humanos y el EAAF.
Luego, en el marco de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas, se cotejaron las muestras de los restos óseos con muestras de sangre de los familiares.
SOBRE ROBERTO DE VICENZO
Roberto De Vicenzo había nacido el 4 de febrero de 1952, estaba casado con Miriam Moro y tenía dos hijos. Fue asesinado durante la dictadura y enterrado como NN durante tres décadas en el cementerio de Barrancas. En el marco de una investigación que tramita el juzgado federal Nº 1 de Santa Fe, a cargo de Reinaldo Rodríguez, sus restos fueron identificados mediante estudios genéticos.
De Vicenzo trabajaba como bancario, militaba en el peronismo revolucionario y era alumno de la facultad de Humanidades de la UNR junto con su esposa, a quien había conocido en la escuela Superior de Comercio, donde ambos estudiaron la secundaria. El 27 de setiembre de 1976, a los 24 años, fue secuestrado a manos de los grupos de tareas que comandaba Feced. Lo vieron con vida en el centro clandestino del Servicio de Informaciones de la Policía de Rosario. Su esposa, de la misma edad y embarazada de cuatro meses, también fue secuestrada ese día en zona sur y fusilada junto a otro compañero, cuyos cuerpos aparecieron en un camino rural. Fue enterrada como NN en el cementerio de Casilda pero su familia nunca pudo recuperar sus restos.
El cuerpo de De Vicenzo y el de otro joven fueron exhumados del cementerio de Barrancas en 2008. Gracias a un trabajo mancomunado entre el Equipo Argentino de Antropología Forense y la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos se pudo acreditar su identidad.

