Realizaron compleja cirugía maxilofacial en el Iturraspe
Una joven que padecía Síndrome de Robinow, que presentaba anomalías genéticas en los miembros y malformaciones en la cabeza y cara, entre otras, fue intervenida quirúrgicamente en el hospital Iturraspe. Se le realizó una cirugía cráneo maxilofacial que mejorará su calidad de vida.
Por primera vez en nuestra ciudad y en un establecimiento de salud público, se realizó una inusual cirugía cráneo facial en el hospital Iturraspe, que permitirá mejorar la calidad de vida de Pamela, una joven santafesina de 20 años, que padece Síndrome de Robinow, motivo por el cual presentaba de nacimiento una malformación en su cara y cráneo.
La cirugía no apuntó sólo a mejorar la parte estética de su rostro -ya que por el problema óseo su maxilar superior estaba retraído y la mordida de los dientes no era la adecuada, y la piel de la frente le caía sobre los ojos- sino la cuestión funcional, ya que tenía problemas en la vista, la masticación y la respiración por esta causa.
Cuando tenía cuatro años, Pamela fue operada en el hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires por el Dr. Jorge Chichomski, cirujano plástico y cirujano de cabeza y cuello del Servicio de Cirugía Plástica de ese establecimiento.
Este profesional -junto al equipo de cirugía maxilofacial de la Sala de Cirugía General del hospital Iturraspe de nuestra ciudad, a cargo del Dr. Rodolfo Felices- realizaron esta inusual intervención quirúrgica, frecuente en centros de salud de Buenos Aires. La cirugía duró 7 horas y fue realizada en la sala de Cirugía General, a cargo del Dr. Ángel Pierini.
En diálogo con El Litoral, el Dr. Chichomski explicó lo novedoso de esta cirugía: “Esta paciente con malformación cráneo facial había sido operada por mí, en el hospital de Niños de Buenos Aires, cuando era muy chica. Después necesitaba hacer una segunda cirugía pero, por falta de anestesista, de turnos, problemas para ir a Buenos Aires (en su momento) y otros inconvenientes nuestros, se fue suspendiendo, y Pamela cumplió una edad que ya no podía ser tratada en el hospital”.
Y continuó: “Ella averiguó en Santa Fe sobre la posibilidad de que yo fuera a operarla allá y el asistente social del hospital Iturraspe, Gustavo Papili, tomó el caso en sus manos. Se definió que esto era posible y el Dr. Rodolfo Felices, cirujano maxilofacial, accedió sin ningún problema.
Pamela ahora tiene 20 años y dejó de ser paciente pediátrica porque la edad permitida es hasta los 19 años. La opción era derivarla a un hospital de adultos de acá (Buenos Aires) pero era más inconveniente.
Como tenía una buena relación con ella desde chica pudimos hacerlo así”.
Rinoplastía con injerto
En relación a la intervención quirúrgica, admitió que “es grande y compleja, pero no imposible, habitual para muchos centros de Buenos Aires, aunque no tan habitual en otros. Le operamos la cara, la frente, la mandíbula, el maxilar superior y la nariz. Es una rinoplastía (cirugía de nariz) con un injerto”.
Asimismo, aclaró que “luego de la primera operación, a los 12 ó 13 años, a la paciente se le colocó una ortodoncia. Pero los dientes igual quedaban mal y no había cómo acomodarlos sólo con ortodoncia porque es un problema del hueso y no sólo de los dientes. Los dientes superiores están muy atrás y por más que la ortodoncia los empuje para adelante no llegarían a cerrar la boca normalmente, con los dientes de arriba sobre los de abajo”.
Por último, informó que el Síndrome de Robinow “es una enfermedad bastante frecuente: hay entre 130 y 140 casos en el mundo. Pero ocurre que Pamela es una chica con desarrollo intelectual normal, con una posibilidad de vida normal. Esta patología no involucra al cerebro ni que tenga un retraso madurativo. Pamela es una chica repiola, que lleva una vida normal, pero todo esto le impedía desenvolverse. Pretendía mejorar su calidad de vida pero no sólo apuntando a lo estético sino también lo funcional porque la frente le caía sobre los ojos y le creaba algunos problemas de piel que le molestaba la visión; y el maxilar superior molesta en la masticación y en la respiración. No todo es una cuestión estética.
A partir de ahora tendrá un tiempo más la ortodoncia, pero muy poco, y de eso se ocupará el Dr. Felices. La paciente está en excelentes manos”, concluyó.
Fuente . ellitoral